Versículo de hoy
Efesios 5:16 (NVI)
"...aprovechando al máximo el tiempo, porque los días son malos."
Meditacion
Pablo no nos permite idealizar la época en que vivimos. Los tiempos son difíciles. Esto no es pesimismo, sino una evaluación honesta. En última instancia, no fuimos creados para este mundo caído en su estado actual. Fuimos creados para los nuevos cielos y la nueva tierra, cuando el pecado y sus efectos hayan sido completamente erradicados. Esa esperanza futura no es una evasión del presente; es precisamente lo que hace que el presente sea urgente.
Como aún no estamos en casa, cada día es precioso. Cada conversación es una oportunidad. Cada relación es una responsabilidad. Cada martes cualquiera tiene el peso de la eternidad, porque el tiempo de servicio que Dios nos ha dado a cada uno es limitado. Él ha establecido los límites de nuestras vidas. A algunos de sus siervos les permite servir hasta la vejez; a otros los llama a su presencia tras un breve tiempo. Ninguno de nosotros sabe cuánto tiempo nos queda.
Esto no pretende generar ansiedad, sino intencionalidad. Quien cree firmemente que la vida es corta y la eternidad larga no desperdicia sus días en trivialidades. Los invierte en lo que perdura. No se pregunta simplemente "¿qué haré hoy?", sino "¿qué importará el último día?".
Aplicacion
Dedica diez minutos hoy a reflexionar sobre esta pregunta: Si supiera que me queda un año para servir a Dios fielmente, ¿qué haría diferente? Anota un cambio concreto que la respuesta sugiera y empieza a implementarlo hoy mismo, no algún día.
Oración
Padre, gracias porque este mundo no es mi hogar definitivo. Infunde en mí un santo sentido de urgencia, no de temor, sino de propósito. Ayúdame a ver mis días como Tú los ves: como una ventana de gracia, dada para tu gloria. Que no desperdicie lo que me has confiado. En el nombre de Jesús, Amén.