Marzo 26, 2026:
By Dr. Dimas Castillo
Weekly blog from Dr. Dimas Castillo, Senior Pastor, Living Hope Community Church, Jacksonville, NC
By Dr. Dimas Castillo
Versículo de hoy
Efesios 5:16 (NVI)
"...aprovechando al máximo el tiempo, porque los días son malos."
Meditacion
Pablo no nos permite idealizar la época en que vivimos. Los tiempos son difíciles. Esto no es pesimismo, sino una evaluación honesta. En última instancia, no fuimos creados para este mundo caído en su estado actual. Fuimos creados para los nuevos cielos y la nueva tierra, cuando el pecado y sus efectos hayan sido completamente erradicados. Esa esperanza futura no es una evasión del presente; es precisamente lo que hace que el presente sea urgente.
Como aún no estamos en casa, cada día es precioso. Cada conversación es una oportunidad. Cada relación es una responsabilidad. Cada martes cualquiera tiene el peso de la eternidad, porque el tiempo de servicio que Dios nos ha dado a cada uno es limitado. Él ha establecido los límites de nuestras vidas. A algunos de sus siervos les permite servir hasta la vejez; a otros los llama a su presencia tras un breve tiempo. Ninguno de nosotros sabe cuánto tiempo nos queda.
Esto no pretende generar ansiedad, sino intencionalidad. Quien cree firmemente que la vida es corta y la eternidad larga no desperdicia sus días en trivialidades. Los invierte en lo que perdura. No se pregunta simplemente "¿qué haré hoy?", sino "¿qué importará el último día?".
Aplicacion
Dedica diez minutos hoy a reflexionar sobre esta pregunta: Si supiera que me queda un año para servir a Dios fielmente, ¿qué haría diferente? Anota un cambio concreto que la respuesta sugiera y empieza a implementarlo hoy mismo, no algún día.
Oración
Padre, gracias porque este mundo no es mi hogar definitivo. Infunde en mí un santo sentido de urgencia, no de temor, sino de propósito. Ayúdame a ver mis días como Tú los ves: como una ventana de gracia, dada para tu gloria. Que no desperdicie lo que me has confiado. En el nombre de Jesús, Amén.
"Yo, prisionero del Señor, les ruego que vivan como es digno del llamamiento que recibieron." Efesios 4:1 (RVR1960)
La vida cristiana se describe a menudo en la Biblia como un "andar". No es una carrera a toda velocidad, ni un salto, sino un caminar. Caminar es constante, consistente y se da paso a paso. Pablo usa esta imagen a lo largo de Efesios para recordarnos que seguir a Jesús no es algo que ocurre una sola vez. Es una forma de vida diaria. Cada mañana, al poner los pies en el suelo, tienen una nueva oportunidad de caminar como es digno de quien Dios los ha llamado a ser.
¿Qué significa caminar como es digno? No significa ser perfecto. Significa vivir de una manera que se ajuste a su identidad. Piénselo así: si usted es bombero, se presenta listo para combatir incendios. Si usted es enfermero, cuida a los enfermos. Porque es hijo de Dios, camina en amor, humildad y gracia. Tus decisiones, conversaciones y actitudes cotidianas se convierten en la evidencia de quién eres.
Lo hermoso de caminar es que incluso cuando tropiezas —y tropezarás— puedes levantarte y seguir adelante. Dios no te descalifica cuando caes. Él te levanta, te sacude el polvo y te devuelve al camino. Hoy es una nueva oportunidad para dar el siguiente paso con fe.
Aplicación Personal:
Al comenzar el día, haz una pausa y pregúntate: "¿Cómo puedo caminar de una manera que refleje quién soy en Cristo hoy?". Elige un área —tu trabajo, tu hogar, una conversación— y procura que tu identidad como hijo de Dios se manifieste en tu forma de actuar y responder.
Oración: Señor, quiero que mi caminar esté a la altura de mi llamado. Ayúdame a vivir hoy de una manera que te honre en los pequeños momentos: en cómo hablo, cómo respondo y cómo trato a los demás. Cuando tropiece, recuérdame tu gracia y ayúdame a dar el siguiente paso correcto. En el nombre de Jesús, Amén.
Pastor Dimas
3 de febrero de 2026:
Por el Dr. Dimas Castillo
Escritura: Éxodo 14:13-14
«Moisés respondió al pueblo: “No teman. Manténganse firmes y verán la salvación que el Señor les traerá hoy. A los egipcios que hoy ven, no los volverán a ver jamás. El Señor peleará por ustedes; ustedes solo tienen que quedarse quietos”».
Reflexión:
Imaginen la escena: nubes de polvo se levantan a lo lejos mientras 600 carros egipcios se acercan a toda velocidad. El Mar Rojo les bloquea la huida. Sus hijos lloran. La muerte parece inevitable. Y Moisés dice: «No teman. Quédense quietos y observen».
¿Es en serio? ¡Suena increíble! Sin embargo, Moisés entendió algo que los israelitas, presas del pánico, no comprendieron: cuando Dios pelea por ti, el pánico es inútil. El miedo es una pérdida de energía. Tu tarea no es encontrar una solución, sino mantenerte firme y observar lo que Dios hará.
Lo hermoso de este momento es que Moisés aún no sabía lo que Dios haría. No conocía los detalles del plan. Solo sabía que el carácter de Dios es digno de confianza, y eso es suficiente para darnos seguridad incluso cuando no podemos ver Su plan.
Amigo, no necesitas saber cómo Dios resolverá tu problema. Necesitas saber que lo hará. Tu tarea es mantenerte firme. Su tarea es luchar por ti.
Aplicación:
¿Qué situación en tu vida te está causando pánico en este momento? Escríbela. Ahora escribe estas palabras debajo: «El Señor peleará por mí; solo necesito quedarme quieto». Cada vez que la ansiedad te invada hoy, repite esta verdad en voz alta.
Oración:
Señor, mi corazón late con fuerza y mi mente está llena de preocupaciones. Veo el problema que se cierne sobre mí como los carros egipcios, y no veo una salida. Pero hoy, elijo mantenerme firme en lugar de entrar en pánico. Prefiero confiar en Tu carácter aunque no pueda ver Tu plan. Lucha por mí, Señor. Haz lo que solo Tú puedes hacer. Calma mi corazón ansioso y ayúdame a estar en paz en Tu presencia. Creo que me liberarás. En el nombre de Jesús, Amén.